Con el empate entre los dos seguidores más peligrosos, y su propia igualdad ante el último campeón, San Rafael fue el principal beneficiado en una jornada donde se jugaban muchas cosas y los 44 jugadores de los dos partidos de las canchas 7 y 8, estaban con un ojo en el partido de al lado.
En una electrizante jornada de la clase mayor y a falta de dos partidos, se enfrentaban en canchas vecinas los tres primeros y el último campeón, en una fecha que podía empezar a arrojar definiciones importantes…y los dos empates beneficiaron al San Rafael, que venía adelante y mantiene las distancias de 4 puntos con un partido de más luego de empatar en uno con Jardín Manuelita.
En la igualdad sin tantos del clásico de la fecha, Japón y ECEA se atacaron poco, pero el que buscó con más insistencia fue el del Chelsea, que arrinconó al japonés en la segunda etapa luego de un primer tiempo en el que se midieron mucho y se golpearon poco, en un pasaje del partido que se jugó sin arcos prácticamente.
Las únicas llegadas antes del entretiempo fueron una contra que agarró un defensor del rojo enganchado con el off side y quedó mano a mano ECEA, pero el arquero estuvo rápido para salir y llegó con los pies antes que el delantero pueda definir, y un tiro libre en el borde del área para Japón que salió muy por encima del travesaño.
En el complemento el partido fue más atrapante y levantó con los gritos que venían de la cancha de al lado, la primer llegada fue la única de Japón con un tiro de afuera que salió muy cerca del travesaño.
A partir de ahí todo se tiñó de azul, con el ingreso del “pájaro” en ECEA que cambió la mentalidad de sus compañeros en búsqueda de los tres puntos que no pudieron ser.
La primera fue una calcada a la de la primera mitad, con un defensor enganchado que dejó a un delantero mano a mano y fue muy bien solucionada por el “chueco”, el arquero improvisado que presentó el rojo, lo que lo convirtió en la figura de este clásico en cero.
Luego el de camiseta de equipo inglés tuvo un tiro de afuera ancho al palo derecho, un gol anulado, otro remate de lejos rozando el palo izquierdo y una jugada que pudo ser la victoria sobre el final, un cabezazo abajo del arco del 11, Gastón Manes, que inexplicablemente salió por encima del travesaño.
Consumada la igualdad, el uno del escolta analizó el resultado en nuestro grabador. “Antes que nada quiero aclarar que no soy arquero, je, pero el empate sirve depende como salgan al lado manuelita y San Rafael, cuando no se puede ganar es bueno no perder”, fue su acertada primera expresión. “Nos paramos bien y jugamos mejor el primer tiempo, en el segundo entró Graciano y ellos mejoraron, fueron superiores”, agregó.
Por último, la figura pensó en lo que queda. “Necesitamos una manito de otros equipos pero todavía podemos pelear, hay que seguir trabajando”, cerró. El tren parece haber pasado, pero la esperanza es lo último que se pierde… |