El verde venció al recién ascendido San Agustín Blanco y…
Con un planteo inteligente, el equipo de Reibestein manejó la pelota, esperó el momento indicado y golpeó a su rival en momentos estratégicos hasta dejarlo knock out con más de medio tiempo por jugar. El azul simuló una levantada parcial sobre el final pero le faltó punch para conseguir el empate.
Llegaban casi en las mismas condiciones, Lasalle Verde, un eterno protagonista y campeón Apertura 2009, tenía 8 puntos en las 5 fechas disputadas hasta el momento, producto de una victoria, un empate y 3 derrotas. San Agustín Blanco ascendió en la última plaza del reciente Clausura con la incorporación de algunos jugadores del desintegrado Palermo Chico y venía haciendo una digna campaña, cosechando 9 unidades, con 2 triunfos y 3 caídas, sin igualdades.
Se enfrentaron en el primer turno de la cancha 6 en un día soleado y entregaron un apasionante espectáculo, con muy buen juego de los dos lados pero más determinación en los últimos metros para el verde, que abrió el marcador en la única llegada clara del primer tiempo por medio de su número 10, Adrián Marcos Ojeda.
Luego del entretiempo, las emociones que habían estado ausentes en la primera etapa se hicieron presentes en el complemento, empezando por un centro de tiro libre cruzado para Lasalle que traspasó toda la línea del arco sin que ninguno la pudiera soplar y transformarla en gol.
Enseguida iba a aumentar la ventaja el equipo de Oscar, con dos conquistas de su número 7, Walter Ruiz, en el segundo definiendo de zurda mano a mano cruzado contra el palo derecho del arquero, Jorge Adrián Lozada.
Y el mismo delantero pudo haberlo definido totalmente en esta segunda mitad con un pase del 11, Maximiliano Rastelli, que lo dejó mano a mano pero el disparo salió muy por encima del travesaño.
San Agustín levantaría el rendimiento e iba a descontar con un tiro libre de su número 11, Gonzalo Follonier, que le pegó desde la izquierda cruzado y no la pudo sacar el arquero, Cesar Balducci, a pesar de que la llegó a tocar.
Pero nuevamente el verde iba a golpear de contra con un zurdazo bajo del 10, Adrián Marcos Ojeda, que iba a mandar al corner el 1, y un remate cruzado del 7 que rozaría el travesaño.
Justamente por su peligrosidad constante, sumado a los dos goles que fueron clave para el resultado, el número 7 se convirtió en la figura del clásico y analizó el presente de su equipo. “Es una victoria importante porque arrancamos el campeonato mal y nos estamos recuperando, de a poco vamos agarrando ritmo”, fue su primera impresión.
Luego, el goleador agregó: “La clave de este equipo es la solidaridad y la unión, hoy hablamos antes de empezar que hay que poner todo e ir paso a paso, falta trabajar un poco más en lo físico”.
Por último, el delantero mantuvo la fe intacta. “La esperanza de pelear el torneo es lo último que se pierde, cuando salimos campeones estábamos en mitad de tabla faltando 5 fechas, así que hay que seguir intentando”, cerró. |