El resultado no era el esperado por ninguno pero benefició más al equipo del “cuervo”.
El epicentro de emoción estuvo al principio del clásico con dos expulsiones y al final con el empate del equipo de Campos. El monarca fue un poco más durante el desarrollo pero no lo supo definir a tiempo y terminó penando contra un equipo de experiencia que promete dar batalla.
Era el debut de Japón en el torneo, y como siempre se presentaba como uno de los firmes candidatos a la corona, el eterno rival a vencer, con la vuelta del “mono” Schultz y la incorporación a la plantilla del volante central de su rival de esta fecha precisamente (“Willy”), el equipo oriental enfrentaba en la cancha 4 del campo de deportes del Colegio “Los Molinos” al campeón 2009 de ambas clases, Jardín Manuelita.
Arrancó caliente el partido en Pilar con la expulsión de uno por lado, el 8 de Manuelita, Marcos Herrera, fue a una pelota dividida con Fabián Bustos y ambos terminaron agrediéndose verbalmente de manera abultada, y fueron sancionados correctamente por el árbitro del encuentro.
Apenas se terminaron de acomodar abrió el marcador Gustavo Fuentes de palomita cambiando la trayectoria al centro que caía al área y dejando desairado al arquero rival, Miguel Serrato. Parecía que empataba Schultz en una pelota parada pero su gol sería anulado por offside antes de la expulsión de Spicuglia por una falta de atrás en condición de último hombre, que desencadenaba en un zurdazo violento alto de tiro libre al medio muy bien rechazado por el arquero.
El equipo de Fredy terminaba la primera etapa con un panorama inmejorable, arriba en el marcador y con un hombre de más, era el momento ideal para darle la pelota al rival y definirlo de contra con espacios, o esperar a sacar provecho del desgaste físico.
Y la lógica casi sigue su curso en el complemento cuando el derechazo del 9 se estrellaba en el travesaño en la jugada que podría haber estirado las diferencias, pero el fútbol no sabe de lógicas y los goles que no se convierten en un arco se pagan en el otro: en la siguiente llego el empate de Japón con un derechazo alto de afuera del área del “tuta” Ernesto Torres, en una definición de alta clase del ex Boca Juniors.
El equipo de Miguel trató de defender la igualdad con uñas y dientes lejos de su arco apostando a la velocidad de César, y su arquero tapó un mano a mano clave tras una impecable habilitación del número 6, Adrián García al ingresado 21, Victor De Tweba, hasta que el mismo 21 definió de cabeza al ángulo y puso justicia al resultado parcial.
Pero la expulsión del 8, Morinigo Marcelo, y la presión que ejerció Japón tuvo sus frutos sobre el final y el penal que sancionó el juez fue bien ejecutado por el 11, Luis Cesar Lozano, a la derecha del arquero, poniendo la parda final que tuvo más amargura para Manuelita.
Justamente el 5 del campeón, “mosqui”, fue elegido como figura por la terna arbitral muy criticada por el mismo: “Estoy muy caliente con el árbitro porque nos metió adentro del arco los últimos 4 minutos con la expulsión y no se animó antes a echar a uno de ellos que estaba amonestado, se asusto con el tuta Torres y el penal que cobró era igual a dos jugadas anteriores nuestras que no sancionó”, fue la primera impresión en caliente.
Luego, un poco más tranquilo, el volante analizó los defectos de su equipo. “Nosotros estuvimos mal en la última puntada, tuvimos dos mano a mano que si hubiéramos definido hubiera sido otra la historia, de todas maneras vamos a ser campeones”, sentenció. |